Ahora entiendo muchas cosas.
Entiendo, por ejemplo, a Atrapado en la oficina, y su insoportable necesidad de hacer catarsis a través de un blog tan popular. Entiendo también los pormenores no escritos de LG en su oficina, y por qué el ambiente laboral es tan importante en Ciega a citas. Entiendo páginas como Boredatwork.com, entiendo la incalculable cantidad de webcomics, el inagotable catálogo de YouTube, y por qué existe Twitter.
Porque hay mucha, pero mucha, gente al pedo en las oficinas. Y toda esa gente tiene Internet.
Me di cuenta que una oficina es, por naturaleza, aburrida. Sólo conocía la oficina de la Editorial, y sé que es un caso particular (los muñequitos y pósters por todos lados lo confirman). Pero hoy hace ocho horas qu estoy metida en un cubículo blanco alumbrado por tubos de neón (blanco), y con BLUE 100.7 ("más música, menos estrés") de fondo. Así que si no me pongo a escribir, en cualquier momento empiezo a caminar por las paredes.
Llegué hoy a las 9.10am (me habían citado a las 9.05), con mis zapatos blancos, pollera negra, camista blanca y labial. Soledad me atendió muy amablemente y me enseñó a usar absolutamente todo en la oficina. Hasta me explicó cómo le gusta el café a Gabii (una de Nescafé y tres de azúcar). Luego agarró, y se fue.
Sola me quedé.
Estoy en el 1ro "C", en un discreto edificio de oficinas de Palermo (Just Palermo). Un ambiente pequeño es la recepción y mi reino; aquí estoy sola con mi alma y una PC hurtada en un trabajo hurtado. Abrochadora, teléfono comunicador con demasiados botones, post-its, impresora y mouse. What else do you need?
Un durlock me separa de La Jefa. La Dueña De Todo Esto. Esta mujer extraña (que todos, curiosamente, llaman "Gabii") es muy simpática, y muy, pero muy profesional. Ya me pidió el CV (sí, DESPUÉS), y ya se lo imprimí. Gabii ronda los cincuenta años y es una hermosa mujer. Lleva puesta una remera naranja con flores amarillas, con una cinta negra que le ciñe la cintura, y escote en V. También tiene un pantalón negro, y el pelo recogido en media colita. La verdad es que me cayó bien. Mi "jefa" (todavía no me siento aquí, todavía siento estar imaginando todo) me cayó bien. Eso es peligroso, no?
En el otro cuarto de durlock lo ocupa la persona más extraña de toda la troupe. Le llaman "el Señor Manuel". Es un hombre que, o bien tiene edad para ya estar jubilado, o está muy venido a menos. Tose secamente, tiene el pelo blanco, y una camisa de manga corta celeste. Y también tiene una laptop. Sole no entró en detalles, cuando me presentó en abstracto con todos los miembros de la oficina, sobre cuál es el trabajo del Señor Manuel. Pero algo hace, porque compartimos la oficina, y en reiteradas ocasiones tuve que minimizar el Explorer (sin pestañas... agh!!!) cuando él venía a buscar algo a "mi" escritorio. Me pregunto por qué alguien como Gabii (recuerden que estamos en una consultora de RRHH) contrataría a alguien como el Señor Manuel. Familia no puede ser. Sino, no lo trataría de usted.
El resto del team lo componen Damián y Cecilia. Damián tendrá 33, es pelado y tiene toda la pinta de un young bussiness guy who knows how to do his work, and earns his own money. Cecilia, no lo sé. Trabaja en el 4to piso con Sole, y no la vi en todo el día.
¿Y yo?... Yo... bueno, yo atiendo el teléfono. Transfiero las llamadas. Chequeo mails en el OutLoook. Le abro la puerta a la gente. Y... preparo nescafé.
Y el resto del tiempo, hago lo que todos los oficinistas hacen.
Webeo en Internet.
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martes, 29 de enero de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
Otro más!?
Hace media hora me sonó el celular. Un número desconocido, con prefijo de Palermo, insistía desde la pantallita. La curiosidad siempre me gana cuando un desconocido me llama al celular.
Resulta que Soledad me ofreció ir a trabajar mañana a su consultora de RRHH. Precisa una recepcionista para mañana y pasado (como mínimo), dado que a la suya la internaron y ella no sabe por qué (?).
Así que mañana a las 9am tengo que estar en Palermo para atender el teléfono y transferir llamadas. 10pé la hora, de 9.00 a 18.00hs, con una hora de almuerzo (paga). Ese trabajo que pensé que nunca tendría, llamó sin que nadie lo previera, golpeó a mi puerta sin invitación. Y yo lo dejé pasar. Al fin y al cabo, siguen siendo 10pé por hora...
No dudo en que haré el trabajo de mil maravillas. No puede ser demasiado complicado. Sólo tengo dos pesos sobre mis hombros.
Uno es si tendré computadora (con Internet, Dios!). De no ser así, tengo que irme proveyendo de algún libro interesante, que no sea el que estoy leyendo (La voluntad, de Martín Caparrós y Eduardo Anguita, tomo 1... no es muy recomendable para el primer día de trabajo).
Y el otro, el más importante... qué carajo me voy a poner?!
Resulta que Soledad me ofreció ir a trabajar mañana a su consultora de RRHH. Precisa una recepcionista para mañana y pasado (como mínimo), dado que a la suya la internaron y ella no sabe por qué (?).
Así que mañana a las 9am tengo que estar en Palermo para atender el teléfono y transferir llamadas. 10pé la hora, de 9.00 a 18.00hs, con una hora de almuerzo (paga). Ese trabajo que pensé que nunca tendría, llamó sin que nadie lo previera, golpeó a mi puerta sin invitación. Y yo lo dejé pasar. Al fin y al cabo, siguen siendo 10pé por hora...
No dudo en que haré el trabajo de mil maravillas. No puede ser demasiado complicado. Sólo tengo dos pesos sobre mis hombros.
Uno es si tendré computadora (con Internet, Dios!). De no ser así, tengo que irme proveyendo de algún libro interesante, que no sea el que estoy leyendo (La voluntad, de Martín Caparrós y Eduardo Anguita, tomo 1... no es muy recomendable para el primer día de trabajo).
Y el otro, el más importante... qué carajo me voy a poner?!
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